Chirimoyas

(46 valoraciones de clientes)

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Chirimoya ecológica, de cultivo estrictamente orgánico. Muy carnosa y con una dulzura incomparable. No has probado una igual…


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Descripción

Les presentamos nuestra Chirimoya ecológica, de cultivo estrictamente orgánico cultivado en la costa tropical Malagueña. Es una fruta rica en vitaminas (A, del complejo B y C), además de minerales (potasio, calcio, magnesio, hierro y zinc) Se caracteriza por su bajo contenido de sodio y grasa, siento esta otra de las razones para comer chirimoya, especialmente para las personas que sufren de hipertensión arterial y otras alteraciones cardíacas.

La Chirimoya, una exquisita fruta de origen tropical que envuelve a todo el mundo con una magia increíble, en cuanto a propiedades curativas y beneficios se trata.

Esta fruta es conocida como chirimoya otros nombres son: Anone, Tukib, Graviola y Chirimolla. Muchas veces en confundida con otras frutas, pero la verdad es que posee características bien marcadas, que la hacen única.

La chirimoya de la Huerta de Pancha es ecológica, de cultivo estrictamente orgánico. Muy carnosa, de pequeño calibre y con una dulzura incomparable. La chirimoya está cubierta de una piel fina y verde, aparentemente escamosa, no comestible. Su interior lo conforma una pulpa blanca y cremosa, de sabor dulce que rememora la pera, aunque con ciertos toques ácidos que recuerdan una mezcla de piña y plátano. La pulpa contiene semillas negras, que se desprenden fácilmente. Es una fruta tropical delicada y muy sensible a los cambios de temperatura, de ahí que se desarrolle mejor en ambientes cálidos como la costa tropical malagueña.

PROPIEDADES Y BENEFICIOS:

Alto contenido en hidratos de carbono, concretamente glucosa, fructosa y sacarosa. Azúcares naturales que aportan a la chirimoya un valor calórico elevado pero que sin embargo es un alimento con una baja densidad energética, es decir, aporta pocas calorías en relación a su volumen confiriéndole una gran capacidad saciante.

Posee elevados niveles de potasio y a su vez bajo aporte de sodio, por lo que es un regulador natural de la presión arterial, lo que hace a la chirimoya una fruta recomendable para personas que sufren hipertensión u otras alteraciones cardíacas.

Rica en vitamina C, que además de tener una función antioxidante es beneficiosa en el control del colesterol y favorece el sistema inmunológico, facilita la absorción de hierro por lo que es conveniente en personas que padecen anemia

Su contenido en enzimas digestivas y fibra soluble facilita la digestión, contribuye a proteger la flora intestinal y a regular el colesterol, lo que la hace muy aconsejable en personas débiles, convalecientes, ancianos, en dispepsias y muy especialmente en niños y embarazadas. A veces, en personas que padecen estreñimiento y consumen esta fruta por primera vez, aparecen alteraciones intestinales. En estos casos, el individuo suele dejar inmediatamente de tomarla al creer que le sienta mal, y lo que realmente está haciendo la chirimoya es ayudar a corregir su problema intestinal. Esta reacción intestinal se intensifica si se consume la chirimoya en el postre tras una comida muy copiosa.

Tiene efecto energético, que debe a su contenido en  vitaminas de grupo B (B1, B2 y B6), al mismo tiempo resulta muy nutritiva, puesto que tanto vitaminas como calcio, magnesio y minerales están muy concentrados en su pulpa. Lo que la hace una fruta recomendable tanto durante el embarazo como para niños en edad de crecimiento.

Por último, destacar que algunos productos extraídos de las semillas de la chirimoya han sido aplicados con éxito en investigaciones para el tratamiento de piojos, disentería, cefalalgias (dolores de cabeza), gota y cálculos.

CÓMO SE COME LA CHIRIMOYA:

La forma más habitual de consumir chirimoya es fresca, no requiere elaboración. Quitar el péndulo o rabillo, si lo tiene, puesto que muchas veces se cae por sí solo, especialmente si la fruta ya está madura. Cortar la chirimoya en dos mitades, retirar el pequeño tallo interior y con una cucharilla, comer la pulpa nacarada desechando las pepitas negras y la piel.

También se puede usar la chirimoya para la elaboración de mermeladas, helados, batidos, zumos, etc. En ese caso tan solo tener en cuenta que su pulpa se oxida rápidamente una vez abierta, para evitarlo es suficiente echarle un chorro de limón.

CONSERVACIÓN DE LA CHIRIMOYA

La chirimoya que se cultiva en la costa Malagueña es un fruto de temporada, que alcanza su óptimo desarrollo en otoño-invierno. Una vez recolectada requiere de dos a cuatro días para conseguir un punto recomendable de maduración, normalmente sabremos que está en su punto por el tacto, pues presionando con los dedos suavemente observamos que la pulpa cede ligeramente y por el color, puesto que en el árbol presenta un color más oscuro y conforme va madurando se vuelve de color más claro. A causa de su fragilidad, a veces en la piel de la chirimoya pueden aparecer algunas manchas oscuras, es normal y no significa que esté en mal estado.

La chirimoya es una fruta delicada para su manipulación que no soporta bien los cambios extremos de temperatura, sobre todo el frío que afecta negativamente su sabor, color y textura. Por lo que es recomendable conservarla fuera de la nevera siempre que sea posible.

ORÍGENES Y TÉCNICAS DE CULTIVO: 

El chirimoyo, cuyo nombre científico es “Annona cherimola”, es un árbol frutal de hoja caduca que produce el fruto conocido como chirimoya. Debido a su tamaño, puede crecer en jardines pequeños o medianos, ya que tan sólo alcanza una altura de 8 metros con un diámetro de copa de 3-4m y, además, tolera muy bien la poda.

Todos los indicios apuntan a que los orígenes de esta fruta se encuentran en la zona andina, limítrofe entre Ecuador y Perú entre los siglos III y VIII. En lengua quechua la llamaban chirimuya o «semillas frías», en alusión a que al árbol le gusta crecer en altitudes elevadas de clima soleado y fresco. No obstante, algunos historiadores también incluyen las zonas andinas de Chile y Colombia como lugar de origen de esta fruta. Posteriormente, tras el descubrimiento de América, fue introducida en Oriente, vía África, por los primeros navegantes españoles. Éstos cuando la descubrieron en América la denominaron «manjar blanco». Se tiene constancia de su existencia en la costa granadina hace más de 400 años, pero su cultivo propiamente dicho y con fines comerciales comenzó hacia los años 40 del pasado siglo XX.

España y más concretamente la costa de Granada y la provincia de Málaga es actualmente el primer productor mundial, con casi el 80% del total. Se cultiva en nuestras costas desde al menos el siglo xvii, adaptándose progresivamente a las condiciones locales. La temporada se inicia a mediados de septiembre y suele terminar a finales de enero, aunque recientemente se han llevado a cabo proyectos con la finalidad de combinar variedades tempranas y tardías a fin de alargar la temporada hasta junio.

Aunque sus orígenes se sitúan en latitudes tropicales, actualmente el clima idóneo es el subtropical húmedo. Es sensible a las bajas temperaturas aunque su comportamiento como caducifolio en periodos fríos hace que sea algo tolerante en los momentos de «reposo». Los fríos en los periodos de floración y cuajado dan al traste con la producción. Por encima de 30ºC se producen irregularidades en el crecimiento y en el cuajado de los frutos. Además necesita humedades relativamente constantes alrededor de 70% por lo que las zonas costeras del sur son las más idóneas.

Tiene muy buena adaptación a los diferentes tipos de suelo incluso los de no muy buena calidad. No es el factor más limitante del cultivo. Teniendo en cuenta esto, decir que prefiere suelos francos con drenaje y ricos en materia orgánica. Lo que tenemos que vigilar un poco  es evitar los encharcamientos y el pH, que debe ser neutro ya que la alcalinidad produce clorosis con relativa facilidad que deberemos corregir en caso de que ocurra.

En cuanto a las necesidades de riego, es muy exigente debido a la alta evapotranspiración del cultivo. El riego a manta es el método tradicional aunque se está sustituyendo por el riego localizado  por microaspersión que proporciona un aporte más constante y reduce las posibilidades de encharcamiento.

Se realiza una poda anual de formación en vaso a 3 o 4 ramas. La poda de fructificación se realiza eliminando chupones y sobre todo para limitar ramas en altura y dejar el árbol de un porte bajo 2-2,5 m para permitir la manipulación manual sin complicaciones tanto en polinización como en recolección.

La polinización del chirimoyo es la fase más importante y a su vez más complicada ya que las flores presentan dicogamia, es decir, cada flor, entra en fase masculina o femenina en diferentes momentos del día por lo que la autopolinización natural se convierte en algo laborioso para sacarle un buen rendimiento comercial. Hay agricultores que consiguen que el chirimoyo autopolinice,  pero siempre es recomendable hacerlo de forma manual para evitar deformaciones del fruto a causa de una polinización insuficiente. La polinización manual puede proporcionar hasta cinco veces más fruto que de forma natural. Para conseguir una polinización manual hemos de recolectar el polen de la flor masculina pronto por la tarde y guardar ese polen en frío hasta la mañana siguiente, entonces el polen que previamente hemos conservado se usará para polinizar las mismas flores que a esa hora presentarán su fase femenina.

La floración suele ser a finales de primavera y principios de verano dependiendo del clima y la variedad por tanto ese será el momento de polinizar. Una vez realizada esta tarea, el fruto ser irá desarrollando hasta su completa madurez que será durante el otoño.

Por último, en cuanto a la pos-cosecha, la chirimoya es una fruta muy delicada, comparable a las fresas, que se envasan entre algodones porque cualquier golpe perjudica su piel. Además en el caso de la chirimoya, debido al peso que tiene, una caída o golpe es fatal. Incluso los roces entre frutas son también perjudiciales así que por ello la vemos que se transportan envueltas con mallas blancas de espuma plástica protectoras, fruta por fruta.

 

Información adicional

Formato

4kg, Kilo, Pieza

Información nutricional

Tamaño de la Porción 1 fruta
Por porción
Energía                  966 kj
                                 231 kcal
Proteína                5,15g
Grasa                      1,93g
Colesterol                 0mg
Carbohidratos   55,22g
Fibra                            7,2g
Sodio                         12mg
Potasio                   839mg

46 valoraciones en Chirimoyas

  1. Ana S.

    aunque muy pequeñas son de gran calidad

  2. María Belen

    Fueron muy sinceros conmigo, me dijeron que las chirimoyas no estaban en su punto. Me dieron otras opciones a elegir para evitar mandar un producto que no estaba apto para el consumo debido a problemas con el clima.

  3. Aitziber Eskubi Millan

    Muy buenas. La compre para probarlas y mis gustaron mucho

  4. Agustin Montoya Ortiz

    Muy buen producto calidad superior

  5. TERESA DIEZ MIGUEL

    aunque cuando llegaron estaban bastante duras en cuanto pasaron 3 o 4 días ya se podían comer y estaban buenisimas.

  6. Anónimo

    Puede que tarde en comerla y estaba pasada

  7. Susana

    todo buenísimo y perfecto

  8. Anónimo

    Excelente mercancía

  9. FRANCISCO AGUILAR DE PABLO

    HAN LLEGADO MUY BIEN, PERO AUN NO LAS HE PROBADO

  10. maría victoria Carmona Cubero

    buenas

  11. Yolanda Torrents lopez

    Estupendas

  12. Lourdes L.

    Súper sabrosas.

  13. Gabriel Rubí Ceballos

    Muy buenas piezas y sabrosisimas, me encantaron.

  14. Daniel N.

    Muy sabrosas

  15. Sergio Del barrio alvarellos

    Muy dulces

  16. Anónimo

    Calidad óptima tanto de la fruta como de la verdura, sin duda volveré a pedir de nuevo.

  17. yolanda R.

    Las chirimoyas están muy ricas y suaves

  18. Rosa Sambade Vara

    Buenísimas

  19. Nuria

    Calidad espectacular

  20. Esther D.

    Exquisitas, con pocas pepitas y mucha carne muy suave dulce y jugosa.

  21. Yen Capote

    Muy buenas.

  22. ENRIQUE COLOMA CRUZ

    bien!!!

  23. CONCHA

    Deliciosas

  24. Laura

    Muy buenas

  25. Estibaliz Ríos rivas

    Muy buenas,maduraron enseguida.

  26. Ruth Maestro Sanz

    Porque solo puedo puntuar hasta 5 pero estas chirimoyas son se más del 10. Están buenísimas

  27. LUIS D.

    Dulces y con pocas semillas.

  28. Julio Ángel

    Exquisitas

  29. Anónimo

    Sabrosa y en un punto óptimo de maduración.

  30. Juan Jiménez Mariscal

    Buenísima

  31. VALÉRIE T.

    Deliciosas

  32. SERGIO /TAMARA ELICES MONTORO

    Muy ricas,con huesos pequeños

  33. Pablo P.

    Buenísimas y muy dulces.

  34. Inmaculada

    Pequeñas de tamaño pero con gran sabor

  35. Anónimo

    Muy buenos

  36. Sergio V.

    No te digo mas. Pruébalas !!

  37. José

    Las mejores que he comido!

  38. Raquel Díaz de Tuesta

    Sabor y producto muy buenos

  39. Ester M.

    Expectaculares

  40. Laura Alvarez San Juan

    Espectaculares

  41. Lorena

    Muy buenas chirimoyas excepto que vino una rota y estropeada. Las demás fantásticas

  42. Elena V.

    Buenas

  43. Nuria

    Muy jugosas y muy ricas

  44. Liliana A.

    Buenísimas. Súper dulce. Suelo comprarme en tienda y nada que ver…

  45. Victor estevez nuñez

    Muy buenas.

  46. Yolanda

    Muy buenas

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